​Circunscripciones electorales. ¿Iniquidades, inconsistencias?*

Por Luis E Lander**

Luis E. Lander

Luis E. Lander

Desde principios de año, el Observatorio Electoral Venezolano (OEV) del que formo parte ha reclamado al CNE, en varias ocasiones, la urgencia de definir, con trasparencia, las circunscripciones para elegir a los diputados nominales en los comicios parlamentarios de este año. Por fin el 13 de julio se divulgó formalmente la decisión con la definición de los límites territoriales y el número de diputados a elegir en cada una de ellas. No puede pasarse por alto que las elecciones primarias de dos importantes actores políticos, que contaron además con el apoyo técnico del mismo CNE, fueron realizadas antes de haberse anunciado tan trascendente cuestión.

Cumplió sin embargo el CNE, casi cabalmente, con lo que informalmente era un convencimiento general: los límites territoriales de las circunscripciones para las elecciones del 6 de diciembre serían los mismos usados en las elecciones de 2010. El casi se debe a que al municipio Caroní del estado Bolívar, la circunscripción 2 de ese estado, se le incorpora la parroquia 5 de julio que pertenecía anteriormente al municipio Casacoima del vecino estado Delta Amacuro. Fue el resultado de la resolución de una disputa territorial entre ambos estados que favoreció al primero.

Hubo sí cambios en el número de diputados a elegir en varias circunscripciones. Para hacer esa distribución, el CNE debe tomar como población de cada entidad federal la proyectada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Estos datos son indispensables para determinar tanto el número de diputados por entidad federal, según el art. 186 de la Constitución, como las circunscripciones de acuerdo al art. 19 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE). En el segundo trimestre del año 2013 esa oficina pública calculó, con base al censo de 2011, las proyecciones poblacionales hasta el año 2050 para el 30 de junio de cada año. Proyecciones que están disponibles al público en la página web del INE, desde el mismo año en que fueron calculadas. Pero para la definición del CNE fueron elaboradas nuevas proyecciones, ahora al 30 de diciembre, que apresuradamente aprobó la Asamblea Nacional (AN), sin mayor debate y solamente con los votos favorables de diputados oficialistas.

Y saltan a la vista algunas inconsistencias. Con las proyecciones hechas en 2013, tanto la de 2015 como la de 2016, al estado Amazonas se le debería haber asignado un diputado adicional, cuatro en lugar de tres y al estado Aragua se le debería haber asignado el mismo número de diputados que en 2010, ocho. Pero con las nuevas proyecciones al 30 de diciembre, el estado Amazonas no le fue asignado ese diputado adicional, mientras que al estado Aragua se le asigna un diputado más. Otras tres entidades federales fueron también objeto de modificación en el número de sus diputados: el Distrito Capital pierde uno, tiene ahora nueve en lugar de los diez, mientras los estados Guárico y Nueva Esparta ganan un diputado adicional. En estas tres entidades federales, a diferencia de Amazonas y Aragua, no hay inconsistencias entre las proyecciones anteriores y la más reciente.

Pero se observan además inconsistencias adicionales para la determinación del número de diputados por circunscripción. El diputado adicional del estado Nueva Esparta, por ejemplo, será electo, por decisión del CNE, en la circunscripción 1, siendo que las proyecciones al 30 de junio de 2015 o de 2016 determinaban que ese nuevo diputado debería ser electo en la circunscripción 2. En el estado Aragua, el diputado adicional es ubicado en la circunscripción 4. En el estado Miranda, que mantiene sus mismos doce diputados, sufrió cambios en dos circunscripciones. Contraviniendo sus propias proyecciones poblacionales anteriores, ahora la nueva proyección del INE le resta un diputado a la circunscripción 2 y se lo suma a la 4.

Esto es el resultado de disminuir la población de la circunscripción 2 en más de 135.000 habitantes e incrementar la de la 4 en casi 30.000. El municipio Baruta, para mencionar uno de los integrantes de la circunscripción 2, aparece con una población proyectada para el 30 de junio de 2015 de 358.221 habitantes, que es disminuida a 254.838 para el 30 de diciembre del mismo año, y vuelve a incrementarse a 362.371 seis meses después. Por su parte y sin ser producto de inconsistencias, en el estado Barinas la circunscripción 1 incrementa un diputado, para ser la quinta circunscripción que elegirá a tres diputados nominales, y la circunscripción 2 pierde uno, para pasar a ser ahora uninominal.

Si a la luz del comportamiento histórico electoral de las circunscripciones involucradas se observan todas las modificaciones hechas, tanto las que no reflejan inconsistencias entre las tres proyecciones del INE (30/06/2015; 30/12/2015; 30/06/2106) como aquellas en que sí las hay, alarma el marcado sesgo político, ya que todas ellas parecen favorecer a un actor político. Aunque no es elevado el número de diputados en juego, preocupa la aparente falta de imparcialidad. Si con trasparencia es que se gana confianza, resulta evidente que la opacidad genera lo contrario. Faltó información y debate que permitiera despejar y/o corregir las aparentes inconsistencias entre las proyecciones elaboradas todas por el INE. ¿Estuvieron mal elaboradas las proyecciones hechas en el segundo trimestre del 2013? ¿Cuál es el origen de esas discrepancias? ¿Debe ahora el INE recalcular todas las proyecciones poblacionales hasta el 2050 y publicarlas en su página web? Son interrogantes legítimas que en aras de la trasparencia deberían ser respondidas. Pero por supuesto que serán los electores en última instancia, independientemente de las inconsistencias señaladas, los que el 6 de diciembre, con el ejercicio de su derecho al sufragio, determinarán la composición de la nueva Asamblea Nacional para el período 2016 – 2021.

*Tomado de Contrapunto.com 29-7-2015

**Director del Observatorio Electoral Venezolano y profesor de la UCV