Unidad contra el ventajismo oficialista

Por César Villarroel*

Cesar Villarroel

Cesar Villarroel

La adhesión de los partidos de la MUD a una tarjeta única ha hecho pensar a algunos que ya libraron su batalla por la unidad y, en consecuencia, se han hecho merecedores del “reposo del guerrero”; nada que ver, todavía hay un grupo de opositores que no se sienten ni representados ni comprometidos con la tarjeta única porque todavía creemos y esperamos por una única unidad, una que por ahora no puede votar unida pero que no debería tener inconveniente para protestar unida, habida cuenta que ya tirios y troyanos de la oposición parecen haberse puesto de acuerdo con relación al carácter dictatorial del régimen. La  unidad electoral, y a ratos electorera, que no pudo lograr la MUD parece haber sido alcanzada por la dictadura al consensuar el rechazo del ventajismo oficialista.

En efecto, en toda democracia que se precie de tal la oposición está, o debería estar, básicamente para ejercer controlaría social y rechazar y combatir en los procesos electorales al ventajismo oficialista; en el caso de las seudodemocracias, como la venezolana, lo anterior es un imperativo. Y en este sentido nos preguntamos: ¿Los mismos que no se han puesto de acuerdo, ni se pondrán, para votar unidos el 6-D, podrían hacerlo para rechazar y combatir los abusos pre electorales del Gobierno? No sólo pueden, sino que deben. La protesta sin unidad diluye sus efectos y deja a los partidos políticos la puja y pugna por su paternidad; en cambio, la protesta sin padrinazgos se convierte en pura inclusión perfecta, donde ella misma llega a ser programa y acción.

El Ejecutivo, o más bien el señor Maduro, ha venido abusando de lo escatológico y lo ilegal sin que los organismos llamados a ejercer la contraloría social (Poder Popular y sociedad civil) digan y hagan algo al respecto. En todo caso, como dicen algunos, es cuestión del talante del funcionario. Mas con la proximidad de las elecciones de diciembre de este mismo año, el discurso del señor Maduro ha perdido toda sindéresis a la par que refleja un claro abuso de ventajismo electoral, sin que la oposición ni los poderes públicos hayan actuado adecuadamente.

Ha amenazado y chantajeado reiteradamente a la oposición, pues advierte que si llegara a perder las elecciones del 6-D se lanzará a la calle a profundizar la revolución. Añádase a este despropósito gubernamental, para redondear el abuso, una declaración en la que señala: “que no aceptaremos (Maduro y el PSUV) observadores internacionales jamás”. Traduzcamos estas declaraciones en el contexto de la Venezuela chavista: el Gobierno ganará las elecciones de diciembre “salga sapo o salga rana”; pero si sobreviniera la victoria del renacuajo, la desconocería en la calle avalada por los sumisos acompañantes de UNASUR. Crónica del fraude y su correspondiente impunidad.

No asombran las declaraciones de Maduro pues sólo depende de la represión y el insulto, pero entristece y desalienta la tímida reacción de la llamada oposición, exceptuando algunos grupos políticos extra MUD como De Frente con Venezuela. La MUD cedió al chantaje del Ejecutivo, y esto es grave. Si la oposición calla hoy, mañana se le recordará que lo otorgó como sucediera con Guyana. Por eso proponemos que la denuncia de la ilegalidad y el rechazo del abuso, protesta mediante, sea realizado por la oposición organizada. Para votar la oposición puede seguir siendo la misma, pero para denunciar y protestar el abuso la oposición debe unirse contra el ventajismo oficialista. Y que esas denuncias y protestas vayan configurando un prontuario donde se registren y documenten los abusos mencionados.

El haber aceptado anteriormente que habrá fraude en diciembre e intento de impunidad no debe alejarnos de las urnas electorales; todo lo contrario. Hay que comenzar la denuncia desde ahora y eso no impedirá el fraude pero lo hará más transparente. Y aquí hay que recordar que el fraude demostrado es la principal arma con la que cuenta la oposición, pero para “montarla y dispararla” hay que ir a votar, de otro modo nunca podremos develar y demostrar el fraude. Cuéntese, además, que la oposición  no está sola ni aislada, lo contrario del Gobierno que no se da cuenta que mientras más quiera ocultarlo, más se patentiza el fraude. Si toda la oposición se reúne y organiza para protestar, puede que el fraude no llegue a diciembre, o llegue en las condiciones menos favorables.

*Educador, investigador en educación universitaria y profesor titular de la UCV