“Comunidad fraterna para el desarrollo” Bienestar y Paz

Por José Lombardi*

José Lombardi

José Lombardi

Como todo sonador o “romántico de la justicia” según Maritain, he querido plasmar en este escrito lo que considero deben ser las líneas maestras para lograr el desarrollo tan deseado de nuestra nación, mas allá de un desarrollo económico, mi aspiración está centrada en un bienestar general de todos, donde prive la Paz y la Concordia como forma de vida, un espacio que permita desarrollar nuestras capacidades y a través de ellas nuestras aspiraciones, una comunidad fraterna sustentada en el bien común.

La comunidad fraterna es un proyecto armónico nacional enmarcado en la modernidad del siglo XXI, basado en cuatro factores fundamentales para poder lograr una nación próspera para todos los venezolanos. Educación, Sociedad Civil, Institucionalidad y sistema Federal de Gobierno.

La educación representa el desarrollo de la razón, fomentar la razón implica pensar, cada vez que pensamos progresamos, es atacar el conformismo por ideas innovadoras, permitir que nuestra nación este impregnada de hombres y mujeres capaces de afrontar los retos que nos plantea el siglo 21 con conocimientos técnicos y valores éticos, que puedan garantizar honestidad y buenos resultados, para ello es necesario concentrar todas las fuerzas de la sociedad en construir instituciones que respondan a una calidad educativa fortalecida por la investigación, búsqueda constante del conocimiento que permita desprender múltiples proyectos que sirvan para el desarrollo. Acabar con la masificación educativa de la entrega de títulos, que sólo ha servido para aumentar la estadística del desempleo, sin aportar nada positivo a la sociedad, sólo a través de conciencias libres y críticas se podrá alcanzar un nivel educativo en movimiento permanente hacia el progreso, en este aspecto la iglesia juega un papel primordial, su experiencia a través de los siglos la hace determinante como actor principal, así como el papel que juega en el fortalecimiento de la educación en valores.

Como nos plantea Ángel Lombardi “La Educación, como la proclamó la UNESCO, es un aprender a ser, por consiguiente excede en mucho a la simple aula de clase, esta debe integrarse a la ciudad y a la sociedad, en ella debe prevalecer la imaginación, y la libertad y no la rutina domesticadora. Hay que superar definitivamente la instrucción memorizante. Necesitamos formar seres libres, equilibrados, imaginativos y felices, no rebaños ni robot”.

El segundo pilar fundamental es la construcción de una Sociedad Civil capaz de ser más importante que el Gobierno y el Estado, la cultura de la civilidad, el hombre convertido en ciudadano, un ciudadano conectado con lo colectivo, solidario, obligado a cumplir responsabilidades colectivas más allá del cumplimiento formal de sus derechos como ciudadano, el deber tiene que trascender lo electoral, asumiendo responsabilidades que beneficien el entorno que le rodea. La esencia del ciudadano debe ser como lo afirma Maritain “el todo siempre será más importante que la parte”.

La sociedad civil tiene que ser los ciudadanos organizados en agrupaciones no gubernamentales (ONG) con el objetivo de crear un tejido social capaz de impulsar el desarrollo de la sociedad, a través de la promoción y defensa de todos los aspectos relacionados con el bienestar general. Una sociedad civil capaz de ejercer el poder sin tenerlo, ejerciéndolo a través de la presión social cada vez que sea necesario. El espíritu no puede ser la búsqueda del poder sino la influencia que puede ejercer sobre el para alcanzar los objetivos del bien común. La sociedad civil es promovida por los propios ciudadanos pero debe ser protegida por el Estado. La sociedad civil es la gran contralora del buen funcionamiento de la sociedad, en especial de sus instituciones.

Como tercer pilar fundamental tenemos a las instituciones, encargadas de regular la vida en comunidad, el equilibrio necesario para garantizar el bienestar y la paz de todos, la institucionalidad es el imperio de la ley que se impone sobre toda la sociedad. El capital humano que hace latir el corazón de las instituciones debe estar formado por los mejores capacitados profesional y moralmente para ejercer el rol de conciliadores sociales, para ello es necesario engranarse con lo manifestado como primer pilar fundamental, la educación. Tienen que existir instituciones educativas de alto nivel para formar a todos los ciudadanos que ocuparan tan alta responsabilidad.

De las instituciones surgen todas las políticas, normas, medidas y reformas, que servirán para mantener el equilibrio y la paz social, cada institución debe ser autónoma, cumpliendo así el rol que le toque desempeñar en la sociedad, absolutamente todas deben estar supeditadas al imperio de la ley antes mencionado, este es el gran rector de su funcionamiento y la sociedad civil su contralora.

El fortalecimiento de las instituciones es lento pero debe ser constante, nunca debe ser interrumpido, está en constante movimiento progresivo hacia adelante, todo lo que se tenga que cambiar se hará dentro de la misma dinámica progresiva línea, la cual siempre debe ser ascendente y será potenciada o reformada de acuerdo a los resultados que se vayan obteniendo, los cuales evidentemente deben ser positivos.

Finalmente tenemos al sistema federal de Gobierno, entendido como la desconcentración del poder central hacia las regiones y estas a su vez trasladarlos a las entidades políticas más pequeñas. Mientras más desconcentrado esté el poder, más oportunidades habrá de lograr un desarrollo sustentable, permitiendo que muchas más personas asuman responsabilidades de administración pública, fomentando de esta manera la participación de la ciudadanía en lo público, el federalismo ha sido criticado por la anarquía que pudiera devenir de él, sin embargo son muchas las experiencias exitosas de sistemas de gobierno federal, en donde la autonomía que se desprende, siempre estará supeditada a la ley.

Como conclusión pudiera decir que el hombre necesita ser correctamente educado para convertirlo en un ciudadano capaz de insertarse en la sociedad civil, para que a través de ella pueda organizarse en organizaciones no gubernamentales capaces de conectarse con lo común y ejercer presión social para lograr el mejoramiento del entorno que le rodea, serán las instituciones profesionalmente nutridas por los mejores ciudadanos provenientes de estas organizaciones no gubernamentales, las encargadas de garantizar un equilibrio social supeditado al sacrosanto imperio de la ley, que garantice bienestar y paz a través de un sistema democrático federal de Gobierno.

*Presidente COPEI Maracaibo