Elogio de la Perversidad…

Por Rafael Muci Mendoza*

“No hay mayor dolor en el infortunio que recordar el tiempo feliz”.

Dante Alighieri <http://www.frasedehoy.com/autor/640/dante-alighieri>

Rafael Muci Mendoza

Rafael Muci Mendoza

Así define el DRAE la palabra «Perverso (Del latín perversus). Adj. Sumamente malo, que causa daño intencionadamente. U. t. c. s. ǁ. Que corrompe las costumbres y el orden o estado habitual de las cosas. U. t. c. s.». Sólo tenemos que mirar siglos hacia atrás para constatar que el largo trajinar de la humanidad está ahíta de acciones cuyo protagonista es la perversidad humana: El primer hijo de Adán y Eva se llamaba Caín y era labrador, luego nació Abel que era pastor. Caín ofrecía a Dios algunos frutos que cosechaba de su tierra pero no eran los mejores; sin embargo Abel le sacrificaba los mejores animales de su ganado. A Dios le agradaba más la ofrenda de Abel, y esto molestaba a Caín que andaba siempre enfurecido y cabizbajo.

Desde que Dios preguntó a Caín, el fratricida: “¿Dónde está tu hermano Abel?” Y aquel contestó: “¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?”, y Dios le replicó: “Desde la tierra me llega la voz de la sangre de tu hermano”; allí, en ese episodio primigenio debuta la rabia fratricida. Caín no sabía cómo esconderse de Dios pues le remordía la conciencia por lo que había hecho. Dios castigó a Caín a que la tierra que labrase no diera ningún fruto y por tanto tenía que caminar fugitivo y errante por muchos lugares hasta que finalmente se estableció en un territorio situado al oriente del Paraíso: Si es que todos somos hermanos como explicar el genocidio de los indios norteamericanos, el holocausto judío, el gulag de Stalin, la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki, la represión argentina, el crimen enseñoreado en los campos de refugiados palestinos, los atentados del 11-S en Nueva York y el 11-M en Madrid, el intento frustrado en Venezuela de “freír las cabezas de la oposición” – porque aún no les han faltado ganas -, 22.000 empleados despedidos de Petróleos de Venezuela (PDVSA) por el ente Chávez entre pitazos y risotadas, y sacadas de sus casas sus familias sin importar el llanto suplicante de los niños, los presos políticos de hoy sometidos a los más pungentes rigores en mazmorras malolientes, la destrucción del bachillerato y de las universidades autónomas de por los gendarmes del proceso, el abandono de enfermos adoloridos, niños y adultos, sin recursos y sin esperanzas… Si el siglo XVIII fue llamado el Siglo de las Luces, ¿cómo podrá llamarse este siglo XXI venezolano, su revolución bonita y la hecatombe contra natura que ha provocado…?

“Nadie hace bien lo que no sabe; por consiguiente nunca se hará República con gente ignorante”.

Simón Rodríguez

¿No es perversidad que un país en 16 años de revolución exhiba una “muy alta violencia” esa que sobrepasa los 31 homicidios por cada 100 mil habitantes, siendo las nuestras, cifras alarmantes de 85 muertes por cada cien mil habitantes, lo que nos coloca en un vergonzoso segundo lugar en el mundo, todos caídos por armas de fuego, no en guerra ni en acciones bélicas sino por el hampa criminal enlutado a 231.562 familias, con un índice atroz de impunidad que entre 1998 y 2009 alcanzaba los 100.045 homicidas impunes?

¿Qué decir del genocidio premeditado en salud, con hospitales que no pueden ofrecer nada porque de todo carecen y donde el hampa manda a través de colectivos asentados en su senos; el crecimiento rampante y sin control de la malaria y otras enfermedades emergentes y reemergentes; las muertes
ocultas por ausencia de medicamentos, de intervenciones oportunas –ahora  empleando técnicas del pasado-, de la pesquisa del cáncer del cuello uterino de crecimiento incontrolable cuando existe una vacuna para el virus VPH que no poseen dos ex países en Latinoamérica: Cuba y Venezuela?

¿Cómo justificar el embarazo precoz siendo que 25 de cada 100 mujeres son adolescentes; nueve de cada diez jóvenes conocen los métodos anticonceptivos, aunque solo uno de cada diez lo utiliza; 75% de los
embarazos en adolescentes ocurre por no usar ningún tipo de protección –hay carestía de condones y anticonceptivos-, y cinco de cada diez menores recibe información no veraz a través de amigos y medios como la televisión y la Internet?

¿No es perverso que para tapiar esta dura realidad el estado haya pretendido atribuirse la exclusividad de la información epidemiológica y que en las últimas 9 semanas haya censurado los Boletines Epidemiológicos Semanales sumiendo a los médicos en una oscuridad informativa que aniquila el derecho al acceso a la información indispensable para su quehacer?

¿No es perverso acabar con la universidad autónoma de Bolívar y Vargas…, crear corralones de estudiantes que eufemísticamente llaman “universidades experimentales”, una manera de demostrar experimentalmente que los experimentos llevados a cabo por sujetos sin probidad ni conocimientos son un atraso y un fracaso, que un médico “practicante” no puede formarse sin “practicar”, y allí el caso de Universidad Rómulo Gallegos y sus castradas autoridades, profesores y estudiantes?

¿No es perversidad aceptar a un ilegítimo y que la oposición aún lo llame presidente y no diga que estamos en dictadura como en efecto estamos…?

¿No es perversidad sumergir a los opositores, verdaderos presos políticos, en pestilentes ergástulas donde apenas pueden moverse, donde no reciben sol y probablemente la comida no es para humanos… y que la oposición esté peleándose por también malolientes cuotas de poder…?

¿No es perverso y repulsivo que un corredor de carros chocones, por enamoramiento de no se sabe quién, sea mantenido por los venezolanos a través de PDVSA y que en su miserable performance se gaste anualmente 35 millones de euros y otros 18 más, mientras niños y adultos venezolanos con cáncer carezcan de radiaciones y medicación quimioterapéutica…?

“La mentira sistemática es una forma agravada de perversidad, pues se hace a plena conciencia”

¿Y 2015?

La maldad y el cinismo van de la mano en la calamitosa perversidad; pero no es aquel cinismo de Diógenes de Sínope (412-323 a.C.), ése, el de la linterna encendida que durante el día buscaba un político honesto y para quien la virtud era soberano bien… Por cierto, se murmura que en habiendo llegado a la vera de la Asamblea Nacional comiendo un plato de lentejas, fue inquirido por una foca aplaudidora: “Si como nosotros aprendieras a ser sumiso al jefesote, no tuvieras que comer esa basura de lentejas”, a lo que aquél, que había convertido su pobreza en virtud le espetó: “Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que lamer las botas al jefesote que te abomina”. Soñé que mi vida sería Tan diferente de este infierno en el que vivo Tan diferente ahora de lo que parecía Ahora la vida ha matado el sueño que soñé… Fragmento de la letra de Les Miserables.

Doquier sentimos aires del colosal fraude electoral que se adelanta y todavía los timoneles del barco que nos conducen a elecciones se pelean por miserable cuotas de poder dejando de lado la infinita responsabilidad que les obliga, ¿no es factible que aun siendo mayoría abrumadora se nos arrebate de nuevo el triunfo?

¿Qué diría Félix Pifano (1912-2003), nuestro recordado Maestro de medicina tropical? “Venezuela ha sido un país sin suerte, pero los hombres pasan y los errores enseñan. Ya no es el momento de andar a la deriva improvisando soluciones con hombres impreparados, con muy baja cultura, carentes del mínimum necesario para garantizar la paz y el respeto para convivir… Es necesaria la transformación del ambiente social para llegar adonde florezca la armonía entre los hombres, la justicia social, la dignidad, una vida sin angustias, donde se obligue a mirar con respeto las tareas del espíritu y a los hombres de bien, las obras del pensamiento, las conquistas de la inteligencia”.

“¡El cielo encapotado anuncia tempestad, chavistas temblad, viva la libertad!”

*Médico neurooftalmólogo y profesor de la UCV

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