Nos escriben nuestros lectores

Excelente editorial de la Revista Continuidad y Cambio Nº 71

Profesor Fuenmayor,

Usted como siempre, tan acertado en sus escritos. Mi saludo y respetos. Dios lo bendiga y proteja su pluma, o mejor su ordenador que es el que sostiene y permite sacar a la luz lo que escribe.

En verdad, este grupúsculo empoderado quiere sólo eso: destruir las casas del conocimiento, del pensar, de la creación y la libertad para imponer la ignorancia con ignominía, al punto que tenemos que permanecer en ellas hambriados y desasistidos de todo apoyo económico, porque los serviles no hacen más que aplaudir genuflexos las migajas que les ofrecen. Pero, no nos queda otra que velar y halagar de cualquier forma a las personas valiosas que defienden  la universidad y siempre dan la cara por su defensa.

Mi saludo y afecto de siempre, y un gran abrazo.

Mercedes Camperos

Profesora UCV

17 de septiembre 2015


Apreciado Profesor Fuenmayor:

Ante todo mi afectuoso saludo.

Es lamentable que vivamos esta tragedia, donde realmente quien gobierna (o quienes) son prácticamente de escasos conocimientos (uno ni siquiera bachiller y, el otro, “capitán” ascendido sin haber hecho el “trabajo de ascenso”). Con todo el narco dinero que han adquirido, además del peculado en todas sus formas, no creo que puedan entender para qué se necesita estudiar, si ellos lograron su objetivo sin mayor esfuerzo (salvo saltar a la “fama” después del 4F o heredar al difunto “eterno”).

Cada día al levantarme, cuando rezo mis oraciones, le pido perdón a Dios por haberle dado el voto a Chávez, creyendo de corazón, que aplicaría la nueva Constitución para reducir la pobreza, hacer crecer la clase media, la calidad de vida, la democracia realmente protagónica y nuestro hermoso país, para ese momento pasmado por el rentismo y la corrupción más descarada. No al revés.

Siento que la carga de ese “pecado” me avergüenza, me entristece y me llena de ira, no sólo por lo que afecta a mi generación, sino por las terribles consecuencias que está acarreando y acarreará a las generaciones que me siguen por los próximos 20 años (mínimo), si no logramos prontamente reducirle a estas caricaturas de líderes el poder al máximo, y luego sacarlos electoralmente sin contemplaciones.

Da pena e indignación, escuchar a colegas profesores, entregados a la chavecoligarquía alineada a la dictadura castrista dominante, haciendo alabanzas y/o justificando los atropellos, que a diario cometen sus líderes en lo político, en lo económico y en lo social, no sólo nacional sino internacionalmente. ¡Una vergüenza! (Sólo pido que Dios me perdone o por lo menos me reduzca unos milenios de condena, por hacer pública esta confesión).

Se me olvidaba decirle que su artículo (Indigencia universitaria. La Razón, pp A-6, 17-9-2015, Caracas) está excelente y lo comparto totalmente.

Cariños

Tania Navarro

Profesora de la UCV

19 de septiembre 2015


No sé nada, no entiendo nada. ¿De qué se trató la II Convención Colectiva Universitaria? ¿Por qué ahora el sueldo me alcanza menos que cuando se inició la negociación, si el Ministro afirma en los medios de comunicación, que ahora gano más que antes y que ahora mi familia y yo vivimos mejor? ¿Por qué están felicitando a FAPUV por su posición heroica en la IICCU si no la tomaron en cuenta, si fue tratada con humillación y sarcasmo por el mismo Ministro y por los otros gremios sindicales, que avalaron la aprobación del IICCU? ¿Cuál fue el papel de FAPUV en las negociaciones y qué ganamos, realmente, con asistir a una negociación donde no éramos parte? ¿De verdad, fue un acto heroico lo que hicimos? ¿De verdad, ganamos algo o lo perdimos todo? ¿Nos cercaron? ¿No tenemos capacidad de respuesta? ¿Quedamos fuera? ¿Seguiremos esperando la venida del Señor? ¿Vamos a seguir con el cuento del 6 de diciembre? ¿Como Federación servimos para algo?

Ahora, pareciera que no ha pasado nada, que la universidad está feliz y que los profesores están llamando a paro porque son una cuerda de flojos. Ahora, pareciera que no hay nada más que discutir, que tenemos que calárnosla, porque hay problemas de mayor importancia que el ejecutivo tiene que atender. Por ejemplo, la prensa nacional centró su atención en el “face to face” Maduro – Santos el lunes 21 de septiembre en Quito. A nadie parece importarle el dolor, el hambre, la miseria en que se encuentran los profesores universitarios de Venezuela y sus familiares. Ahora, pareciera que el clamor, el llanto y la desesperanza  de los profesores universitarios… ¡Azul quedó!

Luis Alberto López

Profesor universitario

18 de septiembre 2015

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