Pobre patria

Luis Fuenmayor Toro*

Luis Fuenmayor Toro

Luis Fuenmayor Toro

Los presidentes bolivarianos, hasta ahora Chávez y Maduro, han demostrado ante sus colegas colombianos una actitud más que extraña, a veces hasta esquizofrénica, que ha oscilado en sus respectivos períodos entre la zalamería y la ofensa grave, generalmente inapropiada desde el punto de vista diplomático. Podemos estar de acuerdo con la acusación de Chávez cuando dijo que Uribe era un aliado del narcotráfico o un violador de soberanías nacionales, pero no podemos seguirlo apoyando cuando al día siguiente lo proclamó como su hermano del alma. Nosotros tratamos de ser serios y esos vaivenes no son propios de un Jefe de Estado que se respete. Aquello parecía un capítulo de los malos de Radio Rochela.

No nos imaginamos que la situación se volvería a presentar años después, ni los objetivos buscados por nuestros primeros mandatarios de esas confrontaciones declarativas. Maduro también arremetió contra el Presidente de Colombia, luego de un período donde parecía que todo era paz y felicidad entre ambos mandatarios. En ambos casos, después del escándalo, las denuncias y acusaciones, los desplantes y las amenazas, nuestros mandatarios bajan el tono y piden conversar para negociar. Y es allí donde la patria sale perdiendo, porque se la utiliza en la negociación. Esta conducta en Maduro es aprendida, pues  como Canciller fue testigo del arreglo de Chávez con Santos, para que Colombia le retirara la acusación de terrorista ante la Corte Internacional.

Son conflictos impulsados por intereses electorales venezolanos, como una fórmula para mejorar la imagen del Presidente venezolano al interior de su país, y también a lo externo en el caso de Chávez. Luego vendría la sumisión cobarde ante el vecino y la hipoteca de la soberanía venezolana en unos acuerdos que le han dado a Colombia la libre navegación por el Orinoco y por el Golfo de Venezuela. En el caso actual, uno se pregunta: ¿Qué quería Maduro con el cierre de la frontera? ¿Qué quería con la declaratoria del estado de excepción en los municipios fronterizos? ¿Qué aspiraba cuando llevó la OLP a las fronteras intervenidas? Nadie del Gobierno lo dijo. Uno podrá deducir los objetivos buscados de las denuncias efectuadas.

¿Acabar con el contrabando de combustibles y de alimentos y otros productos subsidiados? ¿Combatir a los grupos irregulares armados para enfrentar la inseguridad? ¿Terminar con la conspiración basada en el cambio entre nuestras monedas en perjuicio del bolívar, organizada por unas casas de cambio en Cúcuta en complicidad con el Banco Central y Gobierno colombianos. De ser éstos los objetivos, los mismos deberían estar presentes en los acuerdos alcanzados por Maduro y Santos. ¿Hay algo de lo denunciado en los acuerdos de los dos presidentes? Pues no, no lo hay. Nada se dice del contrabando de la gasolina ni del de alimentos, no se nombra ni siquiera una comisión para investigar la conducta del alcalde de Cúcuta y del gobierno central, quienes legalizan con distintas disposiciones los productos del contrabando. Tampoco se investiga la complicidad del gobierno colombiano con los paramilitares.

Curiosamente, los acuerdos sólo se refieren a las acusaciones que el gobierno colombiano le ha hecho al venezolano, por una parte de violación de los derechos humanos en la frontera, al ser expulsados de Venezuela nacionales del vecino país que se encontraban ilegalmente en el nuestro, y por la otra   la violación del espacio aéreo colombiano por nuestra fuerza aérea. Son acuerdos para investigar a Venezuela. Somos los sospechosos, los imputados por Santos. ¿Cómo es posible que Maduro consintiera en esos acuerdos? ¿Cómo es posible que no haya incorporado ninguna de las denuncias que públicamente señaló en Venezuela? Tanto zaperoco, tantas amenazas, tanto “agárrenme que lo mato” para terminar siendo investigados. ¡Por favor! Y esto no se detiene allí… Si nos encuentran culpables tendremos que resarcirlos en alguna forma. Pobre Venezuela con estos gobernantes. ¡Pobre patria!

* Médico cirujano, profesor titular de la UCV y primer candidato del voto lista del Distrito Capital a la Asamblea Nacional de la alianza liderada por el Movimiento al Socialismo