El Papa… Frita

Por Jesús Elorza*

Jesús Elorza Garrido

Jesús Elorza Garrido

Muy molesto, estaba Nicolás, después de su discurso ante la Asamblea de las Naciones Unidas. Cilia, aún bostezando, al verlo en ese estado le preguntó que le pasaba.

No puedo creer, el pobre tratamiento que me han dado en esta reunión. La mayoría de las delegaciones se ausentaron cuando me tocó el derecho de palabra. Los medios de comunicación, me pasaron por bola y para cerrar con broche de oro, a la salida la “muchedumbre” que me debía estar esperando, quedo reducida a los miembros del equipo de seguridad.

Yo no me merezco esto. Tengo méritos suficientes para merecer un trato igual o superior al que le dieron al camarada Bergoglio.

¿Al Papa?, pregunto extrañada la primera combatiente, que súbitamente dejo de bostezar.

-Al mismo que viste y calza, vuelvo y te repito, que mis actuaciones están muy por encima de las de Franchesco. Sin embargo, la atención a mi persona fue relegada a un plano muy pero muy inferior. Sin dar tiempo para que le preguntaran sobre las bases de esa comparación, Nicolás comenzó a explicar sus aseveraciones:

En primer lugar, El Papa dice ser la voz de Dios en la tierra, pero nunca ha podido demostrarlo. En cambio, yo hablo con Mi Santo Padre Comandante, cada vez que quiero y he dejado constancia de mis tertulias con el pajarito celestial del Difunto Eterno.

Segundo, el camarada Francisco hoy presenta como uno de sus mejores logros, el haber conversado con los camaradas Fidel y Raúl Castro. Yo, lo hago semanalmente.

Tercero, como representante del Vaticano, se jacta de su Banco Ambrosiano como uno de los mejores del mundo. Eso a mí, no me hace coco. Yo, no tengo uno sino varios: Venezuela, del Tesoro, Bicentenario, Industrial, Agrícola, Banco de las Fuerzas Armadas, Crédito Popular, Comercio Exterior, por sólo citarles algunos.

Cuarto, en relación a los pobres, dice ser su representante y tener por ellos un profundo amor. Entonces, no me explico como no le van a prestar atención a mis políticas destinadas a empobrecer a la población, para que sean ellos la base del Socialismo del SigloXXI. He cuadruplicado el número de pobres en Venezuela y sigo a paso de vencedores.

Quinto, en relación al papel de la mujer, no les permite ser más allá de monjas. En cambio, yo las he llevado al altar del poder como máximas autoridades electorales, judiciales y militares. Además, por decreto nombré a mi camarada Cilia como la primera combatiente… eso sí, debo dejar en claro, que dichas designaciones son para mi servicio personal… Yo soy la revolución.

Sexto, el pana Francisco lucha contra las desigualdades provocadas por el capitalismo salvaje. En cambio, yo voy de frente contra la Libre Empresa y la Propiedad Privada. La Justicia Social, que yo represento, se basa en la concentración de poder en manos del Estado que soy yo y mis panas del partido. Somos los defensores de una nueva categoría económica “El Socialismo Salvaje”.

Séptimo, tímidamente Franchesco reconoció que colaboró con el proceso de Paz en Colombia. A diferencia mía, sostengo públicamente que el territorio venezolano es una Zona de Alivio de las FARC y el ELN, que los comandantes camaradas de los grupos guerrilleros son atendidos y protegidos por las Fuerzas Armadas Bolivarianas y que los movilizamos por aire, tierra y mar en unidades del gobierno… caso reciente, el traslado de Timochenko a La Habana en uno de los aviones de PDVSA.

En fin, quiero expresarles a todos, mi profunda molestia por el trato recibido. Se encandilaron con las luces del Vaticano y me dejaron por fuera. Estoy pensando seriamente en solicitar la modificación de los Estatutos que rigen la elección del Papa, para hacer posible mi candidatura… no me sigo calando que no tomen en cuenta mi actuación en favor de los desposeídos del mundo.

Retomó la calma, cuando escucho gritar a los miembros de su comitiva:

“Uh ah… viva El Papa Nicolás”.

Tengo que reconocer, que ese señor es verdaderamente un “Papa…frita”; perdónalo Señor, por qué no sabe lo que dice, ni tampoco lo que hace, dijo el Santo Padre después de leer, antes de retirarse a descansar, la transcripción que le pasó el Guardia Suizo infiltrado en la comitiva venezolana.

 

*Articulista