Errar es de humanos… ¿sabrán ser sabios?

Carlos Dallmeier

Jubilado del sector informático

Carlos Dallmeier

Carlos Dallmeier

En la reciente reunión convocada por el gobierno de profesionales de la economía y afines salió el ejemplo de la aplicación de la llamada Nueva Política Económica (NEP) por parte de Lenin en 1921 como una repuesta al estado en que quedó la economía soviética al finalizar la guerra civil, y que se basaba en estimular la producción de pequeñas empresas y agricultores privados.

En un reciente artículo de Aporrea se publicaron algunas frases tomadas de los escritos de Lenin de esa época.

Hay una sumamente interesante que me permitiré reproducir:

“… en un país donde la inmensa mayoría de la población son pequeños productores agrícolas, sólo es posible llevar a cabo la revolución socialista a través de toda una serie de medidas transitorias especiales, que no serían necesarias en absoluto en países de capitalismo desarrollado, donde los obreros de la industria y la agricultura constituyen una mayoría aplastante”.

En otras palabras, una revolución socialista solo es posible si la misma se adapta a las realidades nacionales y no mecánicamente a posiciones dogmáticas.

La realidad venezolana es muy diferente a la de los países de capitalismo desarrollado, pero también radicalmente distinta a la rusa de aquel entonces.

En efecto, si en la URSS la mayoría de la población era rural, es nuestro país alcanza apenas al 5%, lo que significa que con solo esa alianza no se garantiza el éxito de la revolución.

Entonces, la principal pregunta que hay que hacerse sería: ¿Cuáles son los grupos sociales que conforman la “inmensa mayoría de la población” en nuestro país?

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas esa mayoría está constituida por las capas pobres (alrededor de un 30%) y por las capas medias de menores y medianos ingresos (cerca del 45%).

Es decir, y según el razonamiento de Lenin, “solo será posible llevar a cabo la revolución socialista a través de medidas transitorias especiales” destinadas a atender a esas capas sociales que constituyen la aplastante mayoría poblacional del país.

Esto lo tenía muy claro Chávez, y de allí su propuesta de clase media en positivo.

Lamentablemente a raíz de su muerte el proceso, siguiendo las ideas de teóricos extranjeros, se ha “enconchado” en los sectores pobres, dirigiendo hacia ellos la casi totalidad de sus esfuerzos y volviendo, de hecho, invisible a las capas medias, conformadas mayormente por profesionales, técnicos, pequeños empresarios, comerciantes y productores agrícolas.

Lo que le ha permitido a los vende patria neoliberales acceder y dominar libremente a esos estratos al punto de llegar a obtener la mayoría el pasado 6 de diciembre.

Eso lo apreciamos en los resultados electorales de ese día en donde parroquias capitalinas con mayoría de capas medias de bajos y medianos ingresos fueron ganadas cómodamente por la oposición, tales como Altagracia, Candelaria, 23 de Enero, El Valle, El Recreo, etc., etc., contradiciendo sus verdaderos intereses, porque hay que tener presente que el proyecto neoliberal a quien golpea con más fuerzas es a las capas medias.

Lo vivimos en los desgobiernos de CAP y de Caldera – Petkofft, cuando se realizaron en su contra acciones y manifestaciones de todo tipo de esos sectores, incluyendo hasta la recordada “marcha delos pendejos”.

Si de esa derrota se profundiza en conocer la realidad venezolana y desarrollar una estrategia adaptada a ella, la convertiremos en victoria.

Yo empezaría, por ejemplo, en crear el Ministerio de las capas medias que permita crear y coordinar acciones que satisfagan sus requerimientos y expectativas, u otra acción similar.

¿El gobierno pasará de humano a sabio? De ello depende el futuro del proceso.