Cómplices en la ilegalidad y el engaño

Federico Villanueva

Arquitecto urbanista y profesor de la UCV

Federico Villanueva

Federico Villanueva

Entre el 19 de enero y el 4 de febrero, la flamante Asamblea Nacional postuló, designó y juramentó, por unanimidad, los parlamentarios representantes de Venezuela en el Parlamento Latinoamericano (Parlatino) y en el Parlamento del Mercosur (Parlasur).

Esta espuria actuación de los polos políticamente dominantes, a saber, el cogollo de la MUD y la Macolla del PSUV-GPP, demuestra palmariamente su colusión en perjuicio de la República, ignorando olímpicamente que los representantes de Venezuela en parlamentos internacionales deben elegirse mediante sufragio universal, directo, secreto y, si respetásemos nuestra Constitución, de manera proporcional.

Ante tamaña ilegalidad, atentatoria contra los derechos políticos de los ciudadanos venezolanos, el movimiento “De Frente con Venezuela” se propone introducir ante el Tribunal Supremo de Justicia el recurso más adecuado al caso, para impugnar la designación de los parlamentarios representantes de Venezuela ante el Parlatino y el Parlasur.

La piedra fundacional del desaguisado cometido por la totalidad de la nueva Asamblea Nacional, la puso el entonces todopoderoso presidente de la anterior Asamblea, ciudadano Diosdado Cabello, cuando instruyó al Consejo Nacional Electoral para que obviara la elección universal, directa y secreta de los parlamentarios venezolanos en el Parlatino, dejando su designación a cargo de la Asamblea Nacional. Aclarando, generosamente, que no le correspondería a la AN entonces constituida, sino a la próxima a elegir el 6 de diciembre.

El CNE acató sin chistar esta orden, sin que correspondiese a ningún principio constitucional, sin que se formalizara más allá de un acta de sesión ordinaria de la AN del 14 de abril de 2015, ni mucho menos fuese discutida y aprobada disposición legal alguna por la anterior Asamblea Nacional. Disposición legal imprescindible dado que la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE) de Venezuela, inconstitucional en otros aspectos más no en éste, establece la elección directa de todos los parlamentarios nacionales y de quienes representan a Venezuela en parlamentos internacionales. Y de esa manera se habían elegido los anteriores representantes del país ante el Parlatino.

El entonces diputado ante el Parlatino, Timoteo Zambrano (UNT-MUD), asistido por su representante legal, interpuso el 5 de noviembre de 2015 un recurso contencioso electoral contra “…la omisión en que incurrió el Consejo Nacional Electoral. al no haber efectuado la convocatoria a la elección directa, universal y secreta de los representantes de Venezuela al Parlamento Latinoamericano (Parlatino) (..) el (..) 6 de diciembre de 2015”, ante la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia. Posteriormente (19/11/2015), el diputado y su representante debieron apelar del auto de admisión de pruebas dictado por el Juzgado de Sustanciación de la Sala Electoral (16/11/2015), logrando finalmente que la prueba referente a la actuación de la Asamblea Nacional fuese admitida. Sólo que esto ocurrió el 10 de diciembre, con las elecciones ya efectuadas el 6.

Por su parte, el representante de la MUD ante el CNE, Luis Emilio Rondón, recordó posteriormente que “la Asamblea Nacional Constituyente consideró en la motivación del estatuto electoral del Poder Público, que los representantes de Venezuela en el Parlamento Latinoamericano deben ser elegidos en forma democrática, de manera directa por el pueblo”. Y añadió que el ejercicio del sufragio universal, directo y secreto por parte de los ciudadanos venezolanos, consagrado también en los tratados internacionales, está protegido por el principio de progresividad de los derechos, contemplado en el artículo 19 de la Carta Magna, que consiste en la imposibilidad de renunciar a los derechos que han sido reconocidos en el artículo 191 de la LOPRE.

Demostrando la firmeza de sus principios éticos y democráticos, los diputados Zambrano y Rondón aceptaron gentilmente ser postulados, designados y juramentados, directamente por la nueva Asamblea Nacional como representantes parlamentarios de Venezuela en el Parlasur. Además, Rondón preside el capítulo Venezuela de ese parlamento. Si es con este tipo de personajes que se pretende “el cambio” de algunos patibularios funcionarios del actual régimen, pues “sonamos”, con dice la Mafalda de Quino.

Porque, insistimos, la supuestamente renovada Asamblea Nacional, con mayoría aplastante de la MUD y minoría del PSUV-GPP como únicos integrantes, designó directa y unánimemente a los representantes parlamentarios de Venezuela ante el Parlatino y el Parlasur, desestimando lo prescrito en su, por otra parte muy aprovechada, LOPRE; ignorando el principio de progresividad de los derechos, clarísimo para el caso del Parlatino; y contrariando lo establecido originalmente en el Protocolo Constitutivo del Parlasur en referencia a la elección popular, universal, directa y secreta de sus parlamentarios, a partir del 2011 (disposición posteriormente prorrogada por el Consejo del Mercado Común –CMC- hasta el 2014 y, presumiblemente por presión brasileña, hasta el 2020). Más allá de lo estrictamente legal, las designaciones venezolanas para Parlatino y Parlasur contradicen el espíritu con que se crearon esos parlamentos internacionales, tomando explícitamente como referencia al Parlamento Europeo, donde los representantes de cada país deben elegirse en comicios universales, directos y secretos, cuyos resultados se determinan aplicando la proporcionalidad entre votos y parlamentarios obtenidos.

De acuerdo a la representación proporcional atenuada entre países del Parlasur, Venezuela tiene derecho a 43 parlamentarios, con sus suplentes. Pero, mientras no los elija en comicios universales, directos y secretos, sólo tendrá 23 representantes principales y 23 suplentes. De los espuriamente designados por la AN, el 70 % correspondió a la MUD y el 30 % al PSUV-GPP. Rigiendo así la desproporcionalidad escalada en su elección, que por la unanimidad apenas merece el calificativo de segundo grado, cuándo la MUD detenta sólo el 67 % de los diputados electos para la Asamblea Nacional venezolana, que a su vez apenas obtuvieron el 56 % de los votos válidos en su elección del 6 de diciembre.

De los 5 países integrantes de Parlasur, sólo Paraguay había cumplido con la elección popular de sus representantes antes del primer plazo de 2011. En Argentina se sancionó durante 2015 una ley para realizar la elección universal, directa y secreta de sus representantes, llevándose a cabo tales comicios en octubre de ese año.

En el Congreso de Brasil se debatió la representación del país en Parlasur con parlamentarios electos universal, directa y secretamente, por medio del sistema proporcional, con utilización de listas pre ordenadas y cerradas de candidatos; además del financiamiento, limitado y sólo por el Estado, de esas candidaturas. Terminaron asumiendo la “proporcionalidad partidaria”, supuestamente hasta 2019: sin elecciones de primer grado. Es decir, designándolos directamente según el peso de cada partido en la Casa del Congreso.

En Uruguay, también se designaron legislativamente sus representantes en Parlasur, de acuerdo al peso de los cuatro partidos presentes en su parlamento nacional. En Venezuela, lo dicho: la “proporcionalidad partidaria” y no electoral, fue entre dos.

En base a lo anterior, puede afirmarse que el nivel de institucionalización del Parlasur (operativo desde 2007) es aún relativamente bajo, porque sólo dos de sus cinco miembros han cumplido los tratados y la legislación correspondiente, dado que el Artículo Primero del Protocolo Constitutivo de PARLASUR reza: “El Parlamento estará integrado por representantes electos por sufragio universal, directo y secreto, de acuerdo con la legislación interna de cada Estado Parte y las disposiciones del presente Protocolo.

En cuanto al Parlatino, creado muy anteriormente, en 1964, y conformado actualmente con delegaciones de 23 países, no podemos extendernos en este artículo describiendo la forma de designación de sus representantes en cada uno. Sólo citaremos parte del Artículo 6º del TÍTULO IV-DE LOS MIEMBROS, CAPÍTULO PRIMERO-INTEGRANTES, del Estatuto del Parlamento Latinoamericano: “ – Hasta tanto se establezca el procedimiento de elección universal, directa y secreta de los parlamentarios latinoamericanos, los Parlamentos miembros participan, mediante delegados parlamentarios ante los órganos y en todas las actividades del Parlamento Latinoamericano, siendo acreditados por sus Parlamentos nacionales,…..

Como tal procedimiento no ha sido establecido para todos los países miembros, cabe la posibilidad de designaciones directas de sus delegados por parte de sus poderes legislativos. Sin embargo, esto no aplica al caso venezolano, donde nuestra representación inmediatamente anterior ante el Parlatino se eligió por votación universal, directa y secreta y dónde, además, está vigente la LOPRE, que establece ese método para elegir nuestras representaciones en parlamentos internacionales.

A pesar de ello, nuestros orondos diputados de la Asamblea Nacional, designaron a los doce representantes principales (cada uno debe tener dos suplentes) de Venezuela en el Parlatino, de acuerdo a la proporción 67 % MUD y 33 % PSUV-GPP. Proporción que corresponde a cada polo político en diputados electos para la AN y que no se equivale con la de votos válidos obtenidos: 56 % MUD y 41 % PSUV-GPP.

En síntesis, como bien ha dicho nuestro calificado jurista y experimentado político Marcos Esteban Gómez Herrera, refiriéndose a la reciente designación de los representantes venezolanos ante Parlasur y Parlatino, de acuerdo al exclusivo interés del cogollo de la MUD y la macolla del PSUV-GPP: “Una vez más, entre ellos se entienden. A la hora de la verdad limpian sus pecados, ganan indulgencias y se reparten cual si fuera un botín los cargos y encargos en elecciones de segundo grado como ordenó el militarete cuando dragoneaba desde la AN, santificado por el CNE, loado sea el señor. “Tanto para ti y tanto para mí”: 60-40 (más precisamente 70-30 y 67-33) no está nada mal para estos socios, perdón: ¡cómplices!

En estas condiciones, el movimiento De Frente con Venezuela reitera su convocatoria a todos los sectores opuestos a la polarización política del país entre la MUD y el PSUV-GPP, con sus actuaciones colusorias contra la República, para elaborar y llevar adelante un recurso contencioso ante el Tribunal Supremo de Justicia y así impugnar la ilegítima designación de los representantes venezolanos ante el Parlatino y el Parlasur.

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