Hóu nián

Jesús Elorza

Profesor

Jesús Elorza Garrido

Jesús Elorza Garrido

La casa del Embajador de la República Popular China en Caracas, el pasado 8 de febrero, abrió sus puertas, para celebrar por todo lo alto “El Año Nuevo Chino”.

Todos los representantes diplomáticos de los países acreditados hicieron acto de presencia. El Embajador Zhao Bentang radiaba de felicidad al ver que todo el mundo diplomático había atendido a su llamado.

Luego de las salutaciones de rigor, el camarada Zhao se concentró en buscar con especial atención al representante del gobierno venezolano. ¿Nǎlǐ shì sà kē?  (¿Dónde está Nicolás?), le preguntó a su asistente… Tā méiyǒu lái, ér shì pàichū fù zǒngcái (No vino, en su lugar envío al vicepresidente, respondió nervioso el asistente.

El embajador se sintió ofendido por el desaire presidencial. Pero hizo uso de su experiencia diplomática y no le dio importancia al hecho. Con el petróleo, el oro, el coltán y el uranio asegurado, me importa un comino si Nicolás viene o no a mi fiesta, lo importante es que firme todos los acuerdos energéticos y comerciales que le hemos planteado. Volteándose hacia su asistente, le ordenó que buscara al representante gubernamental.

No salía de su asombro, el embajador, al ver frente a él, al Vicepresidente Aristóbulo. Agradeció su presencia con unas significativas palabras: “Xièxiè nǐ de guānglín. Nǐ shì zhuóyuè de zhōngguó xīnnián qìngzhù huódòng de dàibiǎo rénwù. Tèbié shì jīnnián shì hóu nián”, que de inmediato fueron traducidas por el intérprete oficial: “Gracias por venir. Usted, es una figura representativa por excelencia, en la celebración del año nuevo chino. Con la especial significación que este es el “Año del Mono”.

Algunos miembros del cuerpo diplomático, dándole un doble sentido a las palabras dichas, expresaron en su rostro una sonrisa burlona.

A partir de ese momento, las atenciones del embajador se centraron en Aristóbulo. Su presencia, sin lugar a dudas, viene a reafirmar las relaciones de cooperación y amistad entre nuestros pueblos y más en este período que es El Año del Mono Rojo de Fuego.

Sé, continuó el embajador chino, que usted, desde los altos cargos del Psuv, la gobernación de Anzoátegui y ahora desde la vicepresidencia, ha impulsado múltiples acuerdos en áreas como infraestructura, cultura, social, educativa, agrícola y tecnológica con nuestro gobierno.

Además, con toda la intención del caso, ha permitido y consolidado las tradiciones que rodean a las festividades del nuevo año lunar chino.

-Camarada, discúlpeme, pero no comprendo, dijo Aristóbulo.

Déjeme darle algunos ejemplos, dijo orgulloso el embajador:

Una de nuestras tradiciones es limpiar la casa. Y el gobierno que usted representa entrega las viviendas que nosotros construimos “En obra limpia”. También, ponemos adornos rojos en todas partes, y veo con satisfacción como ustedes llenan las paredes y postes con propaganda loja-lojita.

Nosotros, los chinos, nos vestimos para la ocasión de celebrar el año nuevo, con algo lojo. Pero, ustedes han llevado esto al extremo con zapatos, medias, pantalones, franelas y gorras de color lojo… algunos aseguran que hasta la lopa interior es loja. Tradicionalmente visitamos un templo, pero aquí su gobierno visita dialamente La Tumba del Difunto Etelno, ni al camarada Mao, lo visitan tanto.

Los fuegos artificiales representan una tradición de año nuevo, pero, veo que aquí en Calacas todas las noches el cielo se llena de plomos artificiales.

Por último, pero quizás lo más importante, es el uso que su gobierno ha dado a los “Hong Pao” o los “Sobres Rojos”, que por tradición nosotros en China los repartimos con algo de dinero para la alegría de nuestros niños, y ustedes en su gobierno lo han llevado a extremos nunca vistos… de los sobres pasaron a los maletines rojos con pacas de dólares o euros para la alegría y satisfacción de sus coluptos.

Repito, mis palabras iniciales de agradecimiento, perdón por mis fallas con el español. En el Año del Mono, es usted un genuino representante. Brindemos por eso.

Muertos de la risa, los diplomáticos dijeron… salud.

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