Chávez vive

Américo Gollo

Filósofo y Profesor titular de LUZ

Américo Gollo Chávez

Américo Gollo Chávez

La muerte es el espacio de soledad absoluta cuando la vida trascurrió en el anonimato, cuando el único oficio fue no hacer o hacer nada, pues, son los hechos la única medida de conocer al hombre. Mas también es verdad que verdad es, que se es con quien se anda, en quien se refugia para decidir. A 3 años de su muerte, Chávez anda con sepultureros de la libertad, con momias con voces de silencio. A tres años de la prolongación irreversible de su muerte, Chávez vive en el odio que sembró y crece en sus secuaces.

Chávez vive en el éxito de la desolación, en la indefensión del inocente, en la amargura, tristuras de quienes se quedan sin patria y emigran para zafarse del terrorismo, la necrofilia, el sadismo las tres fuentes del socialismo de Chávez. Chávez vive en la desesperación sin fronteras cuando se muere un ser amado porque no hay medicinas. Chávez vive en el vacío de los tubos sin aguas, en las colas abiertas que se conforman para comprar lo que aún pueda haber. Chávez vive en los hijos de Chávez, en el odio macabro de Diosdado azotando con su mazo la verdad, en la obscura palabra de Aristóbulo, en la infamia, en la difamación e injuria que en maldita gramática Maduro Nicolás vive su propia muerte.

Chávez vive en los sepultureros de La Universidad.

Chávez vive en las misas de aquelarre del TSJ, pranes del poder y en lo sinuoso inicuo del Poder Moral.

Chávez vive en el holocausto que hizo de Venezuela.

Chávez no será nunca más cuando la libertad, la justicia, la paz, sean las tres fuentes de la vida en Venezuela.

Anuncios