La restricción de la política

Luis Fuenmayor Toro

Coordinador Nacional de “De Frente con Venezuela”

Luis Fuenmayor Toro

Luis Fuenmayor Toro

La política venezolana lamentablemente ha sido restringida en muchos aspectos. El Gobierno impone limitaciones a la actividad política de los ciudadanos, la cual se evidencia en la prohibición del uso de ciertos espacios para las manifestaciones, la represión policial militar de movilizaciones legítimas y protestas populares y el uso aberrante del Poder Judicial para encarcelar a quienes disienten. Existe además una exclusión de sectores de la población, cuyas posiciones no encuentran expresión en el escenario político y son invisibilizadas ante el resto del país por los grupos hegemónicos.

Adicionalmente, en este momento, la única política aceptada es aquélla que gira alrededor de la salida del presidente Maduro. La MUD no pareciera tener proposiciones distintas, mientras que el Gobierno ha limitado sus actuaciones a la permanencia del mismo. El revocatorio, la renuncia, la destitución por colombiano o por abandono del cargo, la convocatoria de una Asamblea Constituyente y la enmienda, están dirigidos a sacar a Maduro este año del poder. Si no tienen éxito este año, entonces “no valen la pena”, han declarado los altos dirigentes del cogollo mudeco e, incluso, algunos altos funcionarios de gobiernos extranjeros como el de España.

La política en este sentido sigue siendo profundamente polarizada, obedeciendo a los intereses de la macolla gobernante y del cogollo de la MUD, sin tener en cuenta las necesidades e intereses de todo tipo de la nación venezolana. Esto es totalmente inaceptable para el resto mayoritario del país, que debería asumir su agenda política y de calle propia, independiente de las directrices políticas en curso. Esto no quiere decir que las ignoremos, significa simplemente que actuemos en función de los verdaderos intereses y necesidades del pueblo. Sacar a Maduro es importante, pues, entre otras cosas, es un clamor popular y es la cara responsable de la tragedia en curso. Pero no puede transformarse en la única política, como pretenden la MUD y el propio Maduro. Ésa es la política que a ellos conviene, pues quieren seguir manteniendo la trampa de la polarización.

Hay que desarrollar con la gente una agenda política propia de interés para nuestra nación.Deberíamos trabajar por la realización de las elecciones regionales de diciembre, con participación del mayor número de organizaciones políticas y exigiendo proporcionalidad electoral. Presionemos por la legalización de todos los partidos, por el derecho constitucional de asociarnos en la forma que decidamos, por la eliminación de las trabas para la organización del pueblo, por la erradicación del sistema electoral mayoritario. Si el revocatorio no se realiza este año, pues que se haga el año próximo para en ese momento darle otra lección al gobierno chavecista. La inhabilitación de la enmienda por el  TSJ como medio de acortar el período de Maduro, al decir inconstitucionalmente que no es retroactiva, no la descalifica como medio de reducir el período presidencial a 4 años a partir de 2019 y acabar con la reelección permanente de todos los cargos, al restringirla a una sola. Esto mejoraría el texto constitucional y democratizaría el escenario electoral.

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