Una reforma monetaria factible y necesaria

Eudes Vera

Presidente de la Asociación Civil Defensores del bolívar

Eudes Vera

Eudes Vera

Imaginemos por unos momentos que, a partir de mañana, por un proceso democrático se instaure en el país un nuevo gobierno, que no responda a directrices del PSUV ni de la MUD sino solo del pueblo. Primero que todo hagamos una corta digresión para visualizar algunas variables macroeconómicas de hoy, que encontraría el nuevo gobierno mañana.

Liquidez Monetaria (LM): Bs. 4.537.891 MM; reservas internacionales (RI): $12.707 MM; dólar implícito (DI): DI = LM/RI = Bs. 357,12; salario mínimo (SM): Bs. 15.051; salario mínimo en dólares implícitos (SMDI): SMDI = SM/DI = $42,15.

Supongamos que este gobierno imaginario acomete como su prioridad una reforma monetaria, cuyos objetivos principales serían: 1. Acabar con la influencia de Dólar Today en la cotización de la moneda estadounidense, si es que la hay. 2. Acabar con la gran corrupción cambiaria actual, que consiste en comprar dólares preferenciales a 10 o 300 bolívares y luego venderlos en el mercado negro a Bs. 1300, más o menos. 3. Acabar con la inflación (la más alta del mundo) que actualmente padecemos los venezolanos.

Como parte de esa reforma monetaria, la primera medida que aplicaría este nuevo gobierno sería que en lo sucesivo el salario de todos los venezolanos se cancelará en dólares. Así, un trabajador que devengue el salario mínimo recibirá cada mes $42,15, en lugar de Bs.15.051. Les pregunto, estimados lectores, ¿No creen ustedes que el poder de compra de $42,15 dólares es mucho mayor que el de Bs. 15.051?

La segunda medida que aplicaría este gobierno hipotético consistiría en congelar la liquidez monetaria actual en Bs. 4.537.891 MM y, simultáneamente, cesar la impresión de billetes en bolívares.

La tercera medida de esta reforma monetaria, simultánea con las dos anteriores, consiste en utilizar el 10% de las RI, vale decir, $1270,7 MM, como respaldo de las nuevas monedas metálicas: centavo, locha, medio y real, las cuales serían usadas para operaciones de dar vuelto (sencillo), y tendrían la siguiente paridad fija: 1 centavo o puya = $0,01; 1 locha = $0,125; 1 medio = $0,25; 1 real = $0,50. En lo sucesivo el Estado Venezolano sólo podría acuñar las anteriores monedas metálicas en un monto total que no exceda el 10% de las reservas internacionales. De esta manera la paridad anterior siempre estaría garantizada.

Al entrar en vigencia esta reforma monetaria, todas las operaciones en billetes de 1$ en adelante se efectuarán exclusivamente en esta moneda, por el lapso de un año. Este lapso se puede renovar previa aprobación popular mediante referendo consultivo. El siguiente paso que contemplaría esta reforma monetaria consiste en que el Banco Central de Venezuela recogerá, en el lapso de seis meses, toda la liquidez monetaria actual (4.537.891 MM), utilizando la siguiente tasa de conversión: 1 dólar = 500 bolívares actuales Esta tasa de cambio implica que el BCV debe destinar $9.075,782 MM de las actuales reservas a esta conversión.

En el lapso de seis meses habrán desaparecido todos los billetes venezolanos actuales y las reservas internacionales se habrán reducido en la cantidad anterior quedando un remanente de $3.658,22 MM, de las cuales se reservarían $1.273,40 MM para respaldar la acuñación de las nuevas monedas metálicas. Pero paralelamente en esos seis meses habrá ingresado diariamente a Venezuela alrededor de $60 MM, producto de exportar 2 MM de barriles diarios a un precio no menor de $30 el barril. Igualmente con la Reforma Monetaria el gobierno percibirá ahora el impuesto sobre la renta en dólares. Como se sabe el ingreso por Impuesto sobre la Renta tradicionalmente ha sido mayor que el ingreso petrolero.

No sería de extrañar entonces que al cabo de 1 año de vigencia de la reforma monetaria, las reservas internacionales hayan aumentado considerablemente por encima de su valor actual. Esto permitirá al cabo de ese tiempo y previa aprobación de referendo consultivo la impresión por parte del Estado de billetes en bolívares, pero será un nuevo bolívar, revaluado, con la siguiente cotización 1 bolívar (nuevo) = 1 dólar. Sin embargo, la reforma monetaria debe venir acompañada de una reforma de la Constitución, que prohíba taxativamente la impresión de billetes en bolívares, que no cuenten con el respaldo equivalente en reservas internacionales. En todo caso, sólo si el pueblo lo aprueba en referendo, el Estado podrá imprimir los nuevos billetes en bolívares. De lo contrario, las transacciones en billetes sólo se harán en dólares. Pero perduraría el nuevo bolívar a través de las monedas centavo, locha, medio y real.

Como se puede fácilmente vislumbrar, la calidad de vida de los venezolanos al cabo de ese tiempo habrá aumentado significativamente, pues la inflación se habría reducido muy posiblemente a un dígito. Y si el nuevo gobierno acoge la propuesta nuestra y también del Dr. Felipe Pérez Martí, ex Ministro de Planificación del Presidente Chávez, consistente en entregar a cada venezolano adulto, al menos por el período de un año, la cantidad de $30 mensuales provenientes de las resultas petroleras, el salario mínimo se elevaría a unos $62, muy por encima del que rige actualmente.

Hemos propuesto, como referencia de esta reforma monetaria, adoptar el dólar estadounidense como moneda de libre circulación en Venezuela. Sin embargo, podría perfectamente reemplazarse el dólar por otra moneda fuerte como el euro o el yuán, si el pueblo así lo decidiere en referendo consultivo.

http://www.aporrea.org/actualidad/a227454.html